
Biomas brasileños · una travesía documental
Mata Atlántica (Mata Atlântica)
En la restinga (restinga) de Maricá, la Mata Atlántica (Mata Atlântica) encuentra el océano en arena, lagunas y vegetación costera. El horizonte parece abierto, pero el paisaje es un sistema vivo, atravesado por usos humanos y por decisiones sobre el futuro de la tierra.
Un paisaje de aproximación
La Mata Atlántica (Mata Atlântica) es más que bosque cerrado: incluye restingas (restinga), formaciones costeras y fragmentos sometidos a presiones distintas.

I · Muchos mundos en un solo bioma
El paisaje no es un vacío entre dos extremos.
En la Área de Protección Ambiental de Maricá, la restinga (restinga) se superpone a lagunas, vegetación costera y remanentes forestales. El territorio también alberga a la comunidad pesquera de Zacarias y a la comunidad indígena guaraní Aldeia Mata Verde Bonita. Esa convivencia impide tratar el área como un vacío entre la playa y la ciudad. Un estudio del RIMA señaló impactos negativos descritos de forma genérica y aparente negligencia hacia la comunidad indígena, con posible riesgo de remoción — riesgo documentado, no remoción comprobada. 4
Una travesía en imágenes










II · Agua, suelo y tiempo
El ciclo no es escenario: organiza la vida.
Suelo arenoso, vegetación, lagunas y costa forman relaciones materiales que deben ser consideradas antes de cualquier conversión. Las evidencias reunidas no miden un efecto hidrológico específico del proyecto en Maricá; no permiten afirmar un daño determinado ni neutralidad ecológica. Drenaje, recarga, crecidas, saneamiento y condicionantes deben verificarse en estudios, licencias y monitoreo actualizados.


III · Trabajo, producción y conocimiento
Un paisaje también sustenta personas.
La pesca artesanal y la presencia indígena anteceden al proyecto y expresan modos de vida ligados al territorio. El Maraey es presentado por el Ministerio de Turismo como inversión en un área de alto valor ambiental, con hoteles, servicios y equipamientos previstos. Sin embargo, no hay, en el material reunido, datos primarios que demuestren empleos, recaudación, distribución de ingresos, saneamiento, consumo de agua o acceso público generados por el emprendimiento. La promesa económica permanece por verificar.
IV · Elecciones antes del escaparate
Producir es elegir lo que el paisaje tendrá que soportar.
Licenciar es elegir qué impactos serán medidos, quién participa, qué usos son reconocidos y qué compromisos serán acompañados. El 26 de mayo de 2023, el STJ informó la suspensión cautelar de las obras y de las autorizaciones y licencias concedidas a IDB Brasil Ltda. La decisión confirma una controversia relevante, pero no es sentencia definitiva de ilegalidad o inviabilidad ambiental. 5

V · Cuando la conversación llega de lejos
La cadena no termina en la frontera.
En la costa de Maricá, el Maraey aparece en el Portal de Inversiones del Ministerio de Turismo como proyecto turístico en un área de “riquísimo valor ambiental”, mientras que estudio académico y decisión judicial registran controversias sobre impactos, comunidades y licenciamiento. O Eco lo describe como megaemprendimiento ligado a un grupo español y socios hoteleros internacionales, y registra oposición de indígenas guaraní. La literatura sobre 53 complejos turísticos inmobiliarios en la costa nordestina halló fuerte participación extranjera y casos embargados, inconclusos o en construcción, además de apropiación espacial y segregación social. Ese patrón regional no prueba el resultado de Maricá. La pregunta es quién captura la valorización y quién asume sus costos.
La pregunta que permanece
Un área puede estar protegida en el discurso y, simultáneamente, valorizada como inmueble. La sostenibilidad solo existe cuando impactos, participación, beneficios y pérdidas pueden demostrarse.
VI · El límite de la inferencia
La crítica solo vale cuando no supera la prueba.
El caso no prueba ilegalidad, corrupción, fraude, remoción indígena o daño hidrológico consumado. La medida cautelar no es condena; el riesgo de remoción es posibilidad. También faltan documentos para afirmar control de socios internacionales o beneficios económicos realizados.

VII · Lo que permanece
Un paisaje que exige más que una opinión hecha.
La restinga (restinga) de Maricá vuelve a la mirada como paisaje habitado, regulado y disputado. La pregunta no es celebrar o rechazar todo turismo, sino exigir pruebas sobre lo que ya existe, lo que será alterado, quién decide y quién podrá permanecer. Hasta entonces, la conclusión responsable es provisional.
Después de la evidencia
La restinga (restinga) de Maricá vuelve a la mirada como paisaje habitado, regulado y disputado. La pregunta no es celebrar o rechazar todo turismo, sino exigir pruebas sobre lo que ya existe, lo que será alterado, quién decide y quién podrá permanecer. Hasta entonces, la conclusión responsable es provisional.
Mirar hasta el final también es una forma de cuidar.
La restinga (restinga) de Maricá vuelve a la mirada como paisaje habitado, regulado y disputado. La pregunta no es celebrar o rechazar todo turismo, sino exigir pruebas sobre lo que ya existe, lo que será alterado, quién decide y quién podrá permanecer. Hasta entonces, la conclusión responsable es provisional.
📚 Referencias
- 1.INPE — Atlas de la Mata Atlántica (Mata Atlântica) 2024–2025
- 2.Fundación SOS Mata Atlántica — Atlas de la Mata Atlántica (Mata Atlântica) y metodología
- 3.Sousa, Matias y Selva — Del turismo residencial a los complejos turísticos inmobiliarios
- 4.Carraco et al. — Análisis del proyecto de resort en la APA de Maricá
- 5.STJ — Relator suspende obras de emprendimiento turístico y residencial en Maricá
- 6.Ministerio de Turismo — Maraey, Portal de Inversiones
- 7.O Eco — Resort de un grupo español tiene conflicto acalorado en la APA de Maricá